El pasado 2 de noviembre tuvo lugar en Zaragoza el decimoséptimo Simposio de la Red Renta Básica que se prolongó tres días. Este Simposio de la Red Renta Básica ha sido un punto de inflexión para la asociación. En el mismo dejó claro Daniel Raventós cómo hace 17 años, cuando se fundó la Red Renta Básica, las personas que estudiaban y defendían la Renta Básica eran percibidas como excéntricas. La Renta Básica era una propuesta muy desconocida, tanto académica como socialmente. En la actualidad, sin embargo, la situación es completamente diferente y es ésta una de las razones por las que, en parte, tenemos que congratularnos.El Simposio comenzó, como bien decía anteriormente, el día 2 de noviembre a la tarde, con la proyección del perspicaz documental “In The Same Boat” (película que será emitida el martes 14 de noviembre en TV3), el cual detalla el camino y la necesidad de remar todos juntos para evitar el abismo del ya caduco e insostenible sistema económico actual. El documental plantea la Renta Básica como base de un nuevo sistema de protección social. Una nueva realidad donde inexorablemente se debe añadir una variable constante (universal, individual, incondicional e igual o superior al umbral de la pobreza) a la ecuación que, erróneamente, iguala la subsistencia al empleo.
El coloquio en torno al documental corrió a cargo de David Casassas (profesor de Teoría Social en la Universidad de Barcelona y miembro de la Red Renta Básica), quien explicó los aspectos normativos y técnicos de la Renta Básica; de Txema Sánchez (miembro de la Red Renta Básica y del grupo Nulla Política Sine Éthica), quien dejó claro por qué la Renta Básica o es incondicional, o no es Renta Básica; y de Rudy Gnutti (director de la película “In The Same Boat”), quien puntualizó que bajo su punto de vista, a diferencia de los dos ponentes anteriores, no existe una Renta Básica de izquierdas y otra de derechas. Afirmaba Rudy que la Renta Básica es totalmente opuesta a la autorregulación del mercado tal y como la entienden los liberales, por lo que ésta siempre será una medida de izquierdas.El viernes comenzó enérgico con la mesa matutina sobre cómo se puede financiar una Renta Básica. Esta mesa moderada por Fernando Rivares (Concejal de Economía, Hacienda y Cultura en el Ayuntamiento de Zaragoza y Portavoz del Gobierno municipal), contó también con la participación de los miembros de la Red Renta Básica Jordi Arcarons (Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona) y Lluís Torrens (Director de Planificación e Innovación del área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Barcelona), junto a Raúl Burillo (inspector de la A.E.T.) y Jorge Bielsa Callau (profesor de la Facultad de Economía y Empresa en la Universidad de Zaragoza). Un tema reiteradamente demandado, que no se puede omitir y el cual necesita de una base empírica solvente para poder demostrar que una Renta Básica puede financiarse cabalmente. No me extenderé mucho en cuanto a estas ponencias ya que se constató una vez más, tal y como frecuentemente han demostrado Arcarons, Domènech, Raventós y Torrens, que la Renta Básica es fácilmente financiable si hubiere la voluntad política necesaria para ello.

Tras una breve pausa para comer y dar una vuelta por la ciudad de Zaragoza, el viernes a la tarde llegó el plato fuerte del Simposio con la mesa denominada, simple y llanamente, “La Renta Básica Incondicional”. Previo a la tercera mesa tuvimos el placer y la suerte de contar con la intervención especial de Pablo Yanes (coordinador de investigaciones de la sede subregional de la CEPAL en México), quien nos hizo partícipes a todas las personas allí presentes de forma magistral en torno al debate que ante el proyecto de la Constitución de la Ciudad de México ha habido sobre la Renta Básica. Una realidad muy esperanzadora que no debemos olvidar en el tintero y que, sin duda, habrá que seguir muy de cerca. La tercera mesa fue moderada por Violeta Barba (Presidenta de las Cortes Generales de Aragón) y contó con la participación de Daniel Raventós (Doctor en Ciencias Económicas y presidente de la Red Renta Básica), Íñigo Errejón (Doctor en Ciencias Políticas y Diputado en el Congreso por Unidos Podemos), Amparo Bella (historiadora, activista feminista y Diputada en las Cortes de Aragón por Podemos) y Pedro Santisteve (Alcalde del Ayuntamiento de Zaragoza).

La mesa redonda la inició Pedro Santisteve desde el prisma del derecho constitucional. En este sentido, planteó la necesidad de una reforma constitucional en la que se garanticen y se blinden los derechos sociales para prevenir de esta manera que la concepción de los mismos quede al albur de quien gobierne en cada momento. Amparo Bella insistió en la necesidad de una Renta Básica desde el punto de vista feminista. Una Renta Básica que de visibilidad y valorice todo tipo de trabajos (muchos de ellos no remunerados), dejando claro que mientras todo empleo es trabajo, el trabajo es mucho más amplio que el empleo. En tercer lugar, Íñigo Errejón afirmó que es ineludible una reforma constitucional llena de contenido social, donde se blinden los derechos sociales para luchar contra la precariedad, la exclusión social y la desigualdad. En su opinión, en esta reforma constitucional debe defenderse la Renta Básica como columna vertebral del Estado de Bienestar del siglo XXI. Finalmente, la mesa la cerró el presidente de la Red Renta Básica, Daniel Raventós, quien explicó el encaje de la Renta Básica en la bimilenaria tradición republicana. Raventós expuso ante el público el mayor problema que tiene la Renta Básica cuando hizo hincapié en la facilidad que existe a la hora de ridiculizarla, pero que, con racionalidad, puede convertirse en una evidente ventaja ya que cuanto más se conoce, tal y como muestra la evidencia, más es apoyada. Asimismo, manifestó de manera meridiana que una persona no puede ser libre si no tiene la libertad material garantizada y que ésta queda asegurada para todas las personas con una Renta Básica.

Finalmente, la última mesa tuvo lugar el sábado a la mañana. Esta mesa denominada “30 años de rentas mínimas. La Alternativa, Renta Básica”, trataba de analizar el funcionamiento de las rentas mínimas garantizadas durante las últimas décadas y de encontrar alternativas al no-cumplimiento de la erradicación de la pobreza por parte de las mismas. La mesa, que moderó Luisa Broto (Vicealcaldesa y Concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza), contó con la presencia de Mari Carmen Mesa (Portavoz del Colegio Profesional de Trabajadores Sociales de Aragón), de Sonia García (Secretaria de Acción Social de CCOO) y de Julen Bollain (Parlamentario de Elkarrekin Podemos en Euskadi y miembro de la Red Renta Básica). Cabe añadir también que tras aceptar la invitación a participar en la mesa, Miguel Ángel Morell (asesor técnico del Gobierno de Aragón), declinó la asistencia a última hora. En primer lugar, Mari Carmen Mesa explicó las medidas que desde el Colegio Profesional de Trabajadores Sociales han planteado para mejorar la mal llamada Renta Social Básica de Aragón y planteó sus dudas para la implantación de una Renta Básica a corto plazo. Sin embargo, Sonia García sí rechazó la implantación de una Renta Básica y defendió la escasa ILP de renta mínima presentada en el Congreso por CCOO y UGT. Una renta mínima en torno a 430€ mensuales para hogares sin recursos. Sin embargo, Julen Bollain destacó el fracaso de las rentas mínimas garantizadas en todo el mundo durante las últimas décadas. Afirmó que no existe ninguna renta mínima que haya erradicado la pobreza (entre otras razones, nombró la estigmatización, la trampa de la pobreza, los enormes costes de administración o el gran porcentaje de personas en riesgo de pobreza que no acceden a ellas) y que estos sistemas no han sido cumplido su objetivo de eliminación de la pobreza en una sociedad próspera que garantice la existencia material de toda la ciudadanía. En su opinión es necesario superar las políticas asistencialistas e insistir en el derecho universal a la protección que ofrece la Renta Básica. Finalmente, terminó interpelando a la representante de CCOO preguntando si veía con buenos ojos que los sindicatos progresistas llevaran una ILP al Congreso de los Diputados con una renta mínima que no llega al 65% del umbral de la pobreza.

Fue un Simposio con una asistencia muy elevada que demuestra que la Renta Básica, lejos de ser una quimera, es una medida que cada vez está más cerca. Una medida cuya madurez se puede sentir y que, esta vez sí, todo indica que ha venido para quedarse. Vivimos tiempos de involución en la protección de los derechos de la ciudadanía y creo que ya es hora de que los partidos políticos progresistas hagan suya (por convicción y no por conveniencia) la necesidad de unas políticas que universalicen el derecho a una Renta Básica que asegure una supervivencia digna a toda la población.