Decía el fundador de la Legión, José Millán-Astray que “¡Cataluña y Vascongadas, Vascongadas y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación! ¡El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en la carne viva y sana como un frío bisturí!”. No seré yo quien hoy en día vaya a confrontar ideas con fascistas que tuvieron el honor de fallecer en la cama, pero sí me gustaría añadir una frase de Antonio de Aguirrezabal, quien decía que “si la naturaleza no ha hecho del Pueblo Vasco un granero, ni un jardín… el sudor del pueblo más laborioso lo ha convertido en un vergel”. Y es que al pueblo vasco nadie le ha regalado nada (ni qué decir del catalán, aunque no haga referencia al mismo ya que este artículo gira entorno a Euskadi). Han sido sus ciudadanos quienes, a base de sudor, muchas alegrías y por qué no decirlo, demasiadas lágrimas, han conseguido que Euskadi sea la Comunidad Autónoma que está a la cabeza del Estado Español en el Índice de Bienestar que mide la calidad de vida.

Sin embargo, Euskadi aún tiene muchos retos por delante y una vez más, será su ciudadanía, no los partidos políticos, quien empuje para conseguirlos. Nos sentimos orgullosos de nuestro pueblo, pero sabemos que debemos mirar al futuro y avanzar como lo llevamos haciendo durante siglos.

Por ello, creo que el camino que debemos tomar desde Podemos Euskadi es el de construir un movimiento popular abierto a toda la ciudadanía, sin pedir carnets a nadie y que sea lo más transversal posible. No basta solo con poner patas arriba el ya arcaico tablero político bipartidista, con cambiar la vieja y caduca idea de entender la política como izquierda y derecha, sino que debemos entender que para llegar a ser fuerza hegemónica no podemos tomar el rumbo de encasillarnos en alguno de los ya decrépitos nichos tradicionales.

A nivel estatal Podemos vive inmerso en un huracán de fuerte aires precongresuales, pero creo firmemente que debemos llevar adelante una descentralización interna, donde el único foco de atención no esté centrado en la capital del Reino. Desde Podemos pedimos un estado plurinacional, un estado que comprenda las diferencias de los pueblos que lo integran y que la unidad no se base en la sumisión de ningún pueblo o en el golpe en la mesa del presidente del Gobierno de turno, sino en la fraternidad y en la seducción, donde, sin duda, las distintas sensibilidades sean libres para elegir democráticamente su futuro. Y la única manera para comprender y poder defender la plurinacionalidad del Estado Español, es aplicando el mismo método a nuestro partido, dando voz propia a las distintas autonomías.

Un paso muy importante para ello se ha dado desde Podemos Euskadi, que celebró el pasado 15 de enero su primera asamblea ciudadana en Durango. Aquí se debatió sobre las más de 200 propuestas presentadas por personas de distintas sensibilidades y más adelante se dieron los resultados de cuáles fueron las que más apoyo tuvieron entre todas las personas que emitieron su voto telemáticamente para que legítimamente, Podemos Euskadi pudiera defenderlas en Vistalegre 2.

Como no podía ser de otra manera, los y las inscritas de Podemos Euskadi votaron por una mayor descentralización del partido, pero querría poner énfasis en una lección que nos dieron a todos y a todas de lo que es una ciudadanía que mira al futuro en el marco político y social. Aquí se ratificó que la Renta Básica Incondicional, que ya llevó Podemos Euskadi en el programa para las elecciones autonómicas de 2016, es uno de los pilares por los que debemos luchar tanto en las calles como en las instituciones. Las tres medidas que había sobre Renta Básica Incondicional (la Renta Básica Incondicional como garantía individual al reparto del trabajo productivo y reproductivo entre todas las personas por igual, Renta Básica Incondicional como tal y Renta Básica Incondicional como instrumento para redistribuir la riqueza, erradicar la pobreza y acabar con la precariedad laboral) entraron entre las diez propuesta más votadas para el documento político. Diez propuestas, que serán defendidas por Podemos Euskadi en Vistalegre 2, diez propuestas que, quien quiera escucharnos, podrá incorporarlas a su programa de cara a nuestra asamblea ciudadana que tendrá lugar en Madrid el 11 y 12 de febrero.

El pasado 26 de enero publicaba un artículo El Correo donde ya no hablaba de la Renta Básica Incondicional como lo hacía hace solo unos meses equiparándolo casi a una remota ilusión. En el mismo hacían referencia a una opinión del Colegio Vasco de Economistas que decían que no solo veían con buenos ojos experimentos como el de Finlandia, sino que ya se habían empezado a hacer números para una hipotética implantación aquí. Una implantación para todos los ciudadanos, independientemente de sus ingresos, para toda la vida. Además, dejaban claro que la Renta Básica Incondicional no tiene como idea que la gente se eche a dormir, sino garantizar la subsistencia de todas las personas, un suelo de ingresos del que poder comenzar a ser libre. El Colegio Vasco de Economistas ha conseguido entender, algo que a veces tanto nos cuesta, que la Renta Básica Incondicional revertiría en la sociedad de manera cualitativa y cuantitativa, en sus propias palabras “en forma de paz social y de reactivación de la economía a través del empleo”.

Euskadi ha estado tradicionalmente a la vanguardia en cuanto a derechos conseguidos mediante el movimiento popular, una Euskadi que aglutinaba a diferentes con un objetivo común basado en la justicia social y en los derechos de su ciudadanía. Estoy seguro de que más pronto que tarde, la ciudadanía vasca hablará una vez más, y que esta vez, pedirá que se garantice la existencia material de toda la ciudadanía. Y Podemos Euskadi, estará ahí para luchar por ello y apoyarlo ya que, legítimamente, así lo han decidido sus bases. Nunca más un país sin su gente.

Fuente: www.sinpermiso.info