Víctor Colomer entrevistó para el Diari de Sabadell
a David Casassas, miembro del Comité de Redacción de SinPermiso y de la Red Renta Básica, con motivo de un acto sobre
renta básica y derechos sociales organizado, con el apoyo del Observatori DESC,
por el Síndic Municipal de Greuges (o Defensor del Pueblo) de Sabadell. Una
primera versión de la entrevista, en catalán, puede encontrarse en http://cac.drac.com/?p=3844

 
 
¿El
abuelo también? Primo del poeta Enric Casassas, hijo del geógrafo Lluís
Casassas y nieto de los pedagogos Enric Casassas y Carme Simó, que ejercieron
en Sabadell antes de la Guerra Civil dejando huella renovadora, David Casassas
explica así sus recuerdos: “L’avi Enric murió cuando yo tenía unos 3 años, y
sólo lo recuerdo en horas bajas sentado en una mesa camilla junto a la ventana
de su casa de la calle Homer de Barcelona. Era un hombre con principios, “de
orden” pero con un gran sentido de la justicia. No sé qué pensaría hoy de la
renta básica, pero participó en todo un movimiento de renovación pedagógica, el
de la escuela activa, que entendía la educación como un mecanismo para la
capacitación del conjunto de la ciudadanía, sin exclusiones. Quizás en este
sentido sí estaríamos en sintonía, quién sabe”.

 
¿Todos
cobraremos 700 euros al mes desde que nazcamos hasta que muramos?

 
La renta básica es una prestación monetaria individual, universal e
incondicional que se sitúa por encima del umbral de la pobreza, es decir, similar
al salario mínimo interprofesional.

 
¿Los ricos también?
 
También. Tiene que ser incondicional. Porque no es caridad para los
pobres, sino un derecho de ciudadanía. Ahora bien, para poder financiarla, el
Sr. Botín pagaría muchos más impuestos que usted y que yo, con lo que en
términos netos saldría perdiendo.

 
¿Desmotivaría a trabajar y crearía vagos?
 
Este es el argumento de la derecha… Pero la idea es precisamente la
contraria: la renta básica tiene que ser una palanca que nos ayude a sacar
adelante proyectos de trabajo y de vida verdaderamente nuestros.

 
¿Substituiría el subsidio de desempleo?
 
Substituye todas las prestaciones monetarias existentes y las refunde en
una sola. Unifica desempleo, jubilación, rentas mínimas de inserción, viudedad,
orfandad… Todas en una. Eso sí: en ningún caso debería reemplazar las prestaciones
en especie (sanidad, educación, vivienda, etc.).

 
¿Y si no sale a cuenta?
 
Si tuviéramos derecho a prestaciones contributivas (paro o jubilación)
superiores a la renta básica, se activarían mecanismos de complementación de
rentas para que nadie perdiera dinero.

 
¿Puede el Estado asumir un gasto tan grande?
 
Perfectamente. Hay varios modelos de financiación que así lo demuestran. Ahora
bien, hay que evitar el fraude fiscal y hacer una buena reforma fiscal. Los
ricos han de pagar más de lo que pagan hoy.

 
Aun así…
 
De hecho, con algunos retoques del IRPF actual
bastaría. Los economistas Arcarons, Raventós y Torrens así nos lo han
explicado. Por supuesto, ello no significa que no se pudiera recurrir también a
otras figuras impositivas.

 
Para evitar el
efecto llamada, ¿se tendrían que poner de acuerdo todos los países y empezarla
a aplicar el mismo día?

 
Está claro que cuanto más amplio sea el ámbito de
aplicación, mejor. Pero hay un mito sobre los flujos migratorios. La gente no
emigra a la carta, a los países que más ofrecen. No nos hemos ido todos a vivir
a Escandinavia.

 
Entonces, ¿los
inmigrantes tendrían derecho desde el primer día?

 
Desde el primer día de residencia acreditada. Lo que
no podemos hacer es destruir políticas necesarias, igualándonos todos los
países a la baja, por temor a los flujos migratorios.
 
De la renta básica hace más de 30 años
que se habla. ¿Hemos avanzado?

 
Muchísimo. Hemos pasado de un debate académico o marginal
a un debate social extendido por todo el país. Cada vez hay más actores que
sitúan la renta básica en sus agendas.

 
¿Qué dicen los
sindicatos?

 
Tradicionalmente, se han opuesto a romper el binomio
empleo-renta. Pero ahora, con la crisis y con la evolución del capitalismo
neoliberal, cada vez hay más sectores de varios sindicatos que empiezan a
estudiar la propuesta. Sobre todo la gente más joven.

 
¿Qué dicen los
partidos?

 
Equo, Bildu-BNG, ERC, IU (y dentro de ella, ICV-EUiA)
y Podemos llevan la renta básica, bajo una forma u otra, en su programa para
las europeas.

 
¿Y qué dice
Europa?

 
Precisamente el año pasado se lanzó una Iniciativa
Ciudadana Europea (la versión comunitaria de las ILP) para que la Comisión
Europea hiciera un estudio de viabilidad sobre la renta básica.

 
¿En qué países
hay más movimiento?

 
Existen redes y plataformas en muchos países
europeos: Francia, Italia, Alemania, Gran Bretaña, Bélgica, Holanda, Suiza,
Irlanda, Portugal, etc. También en muchos países del Este de Europa.

 
¿Y fuera de
Europa?

 
En México D.F. se ha introducido una pensión
universal para los mayores de 65 años. Funciona exactamente como una renta
básica. Y en 2004 Lula llegó a firmar una ley para la introducción de la renta
básica en Brasil. Pero el proceso es gradual y está sometido a cierto margen de
discrecionalidad por parte del ejecutivo brasileño, lo que, entre otras cosas,
explica que la renta básica no se halle todavía plenamente desplegada. En
cualquier caso, el movimiento internacional por la renta básica ha alcanzado
países de todos los continentes.

 
¿Usted y yo la
veremos?

 
Por lo menos veremos una lucha popular muy extendida
en favor de medidas incondicionales que nos empoderen a todos y a todas de
partida. Luchas por derechos de ciudadanía que contradigan la dinámica
desposeedora del capitalismo.

 
¿Habla de
lucha cuando hemos pasado de indignarnos a resignarnos atemorizados?

 
Es cierto que la estrategia del miedo y de la
represión en parte funciona. Pero la indignación sigue intacta, y se manifiesta
a través de varios canales, a menudo bien distintos. También es cierto que las
movilizaciones masivas no surgen de la noche a la mañana. Pero tenemos
movimientos muy significativos, como el de las mareas ciudadanas. A medida que
la desposesión avanza, la reacción popular se hace más inevitable.

 
La tasa Tobin
también parecía una quimera de iluminados y ahora la piden Merkel y Hollande.

 
Lo que piden Merkel y Hollande no es exactamente lo
que ATTAC ha venido proponiendo, pero este es un muy buen ejemplo de cómo cosas
que parecen impensables, a partir de luchas internacionales y de grandes
sacudidas, pasan a formar parte del sentido común.

 
¿El dinero da
la felicidad?

 
Esto de la felicidad depende de muchas cosas. Pero la
libertad y la capacidad de desarrollar una vida con sentido dependen, en buena
medida, del acceso a recursos materiales, sí.

 

Ayuda, vamos.

 

David Casassas es miembro
del Comité de Redacción de SinPermiso.

Diari de Sabadell