En los últimos años se viene debatiendo una propuesta que pretende para todos los ciudadanos un mínimo grado de independencia socio-económica que les permita alcanzar la libertad real. El jueves 21, se presentó el libro cuyo título encabeza este artículo, obra del profesor de la Universidad de Barcelona Daniel Raventós. Invitado por el Ateneo Republicano, el autor hace una nueva incursión en este tema tan apasionante como novedoso, después de la publicación de El derecho a la existencia. Estamos ante el experto más caracterizado en la materia de España. Se trata de implantar un renta modesta pero suficiente para cubrir las necesidades básicas de la vida, a pagar a cada miembro de la sociedad como un derecho, y no sujeta a otra condición que la de ciudadanía o residencia.
La originalidad estriba en que no se trata de una renta de inserción o subsidios condicionados propios del Estado del bienestar.
Constituye una forma de acceso a la renta, independiente de la realización de un trabajo remunerado, y se justifica desde el republicanismo por el compromiso con la defensa del principio de libertad como no-dominación, entendida esta como la que disfruta una persona cuando vive en presencia de otras personas sin interferir de forma arbitraria en las decisiones que aquella pueda tomar. Es una forma de lucha contra la pobreza, y se caracteriza por su carácter preventivo de la exclusión social, por sus incentivos al empleo y por su capacidad para evitar cualquier tipo de estigmatización social.
Las críticas que ha recibido se han demostrado inconsistentes, tanto respecto a su financiación como a que haya de fomentar la ociosidad. Por el contrario, sus ventajas añadidas son múltiples.
Les recomiendo la lectura de este libro como remedio para combatir la decepcionante y cada vez más acusada desigualdad social.
Carlos Etcheverría es presidente del Ateneo Republicano de Galicia
La Opinión A Coruña, 29-10-2004








