¿Un plan piloto es la mejor manera de evaluar el potencial de implantar una renta básica universal en Cataluña? La incondicionalidad, individualidad, universalidad, estabilidad y periodicidad de una RBU, así como los efectos más allá de los individuos beneficiarios, hacen que los autores defiendan que es la mejor alternativa disponible.

 

Hace unos meses en este blog se publicó una entrada donde se argumenta que el Plan Piloto de Renta Básica Universal (RBU) de Cataluña anunciado a finales de 2021 no sería muy útil para entender y extrapolar los efectos que tendría una RBU implantada en Cataluña. El autor plantea el estudio del comportamiento de ganadores de lotería como experimento natural para analizar los efectos que podría tener una hipotética RBU.

Tal y como se explica en la entrada, implantar una RBU modificaría por completo el diseño del estado del bienestar. La propuesta principal en Cataluña supone que la RBU sustituiría a una parte considerable del sistema público de prestaciones actual, y que el sistema fiscal debería aumentar su progresividad para que el coste neto de la política se concentrara en el 20% de la población más rica (Arcarons, Raventós y Torrens, 2017). La implementación de una RBU sería un cambio de paradigma social con consecuencias de gran alcance y a largo plazo.

Es cierto que un plan piloto de dos años no puede prever los efectos de estos cambios, pero tampoco podría preverse monitorizando ganadores de lotería. La cuestión de la complejidad del testaje de la RBU radica en su propia definición: es individual, incondicional y universal. Según estos principios, que constituyen la esencia de la RBU, testarla perfectamente se hace imposible debido al problema fundamental de la inferencia causal, que implicaría aplicar universalmente la Renta Básica (otorgársela a todo el mundo) pero no a una parte de la población para que actúe como grupo de control. Sin embargo, el intento por simular de la forma más fidedigna posible cómo sería la aplicación de la RBU y ver así sus posibles efectos genera un debate entre dos posiciones metodológicas con las que afrontar estas limitaciones. Una es la que apoya los experimentos aleatorizados (planes piloto) y otra los experimentos naturales (análisis de ganadores de lotería). Tanto unos como otros tienen críticas totalmente argumentadas, principalmente debido a la primera reflexión de la imposibilidad de testar una política pública con las características de la RBU. Sin embargo, en Cataluña se propone la puesta en marcha de un plan piloto por diferentes motivos que lo diferencian del experimento natural.

En los últimos años se han llevado a cabo algunos planes piloto que han evaluado, sobre todo, los beneficios de la RBU en los ámbitos individual y/o familiar y generalmente se observan efectos positivos sobre la pobreza, la salud o la educación (Gibson, Hearty y Craig, 2018; Hasdell, 2020). Sin embargo, la gran mayoría de planes piloto se han centrado en personas desempleadas (Finlandia), en familias vulnerables (Barcelona) o en individuos con bajos ingresos (Ontario), entre otras situaciones de precariedad. Pero, ¿qué pasaría si el conjunto de personas de una comunidad o un territorio tuviera derecho a recibir una cuantía monetaria básica? Por un lado, una de las defensas de los planes piloto como mejor método es que se asemejan más a los conceptos que hay detrás de la RBU: la universalidad es una de las características más importantes de la propuesta desde el punto de vista de la libertad republicana (Bertomeu y Raventós, 2021). Algunas de las ventajas que esgrimen los defensores de la medida sólo ocurren cuando todo el mundo la recibe, como la no estigmatización de la pobreza. En este sentido, el Plan Piloto de RBU de Cataluña quiere contribuir, sobre todo, a la evidencia de los efectos que se dan en el ámbito comunitario y socioeconómico agregado y en el ámbito institucional cuando toda la población de un territorio tiene derecho a percibir una cantidad monetaria básica e incondicional. Algunos de estos efectos podrían ser cambios en la demanda de servicios sociales, aumento de la participación social, cooperativismo o asociacionismo, entre otros. Pero, además, existen argumentos metodológicos a favor de los planes piloto que les hacen más adecuados para establecer relaciones causales de una hipotética aplicación de la RBU.

En primer lugar, y volviendo al hilo de los principales componentes teóricos de la RBU (incondicionalidad, individualidad y universalidad), los planes piloto testan la individualidad, la incondicionalidad y, en el caso del de Cataluña, la forma más cercana a observar la universalidad través de la saturación de un territorio o unos territorios. En cambio, la propuesta de realizar un experimento natural monitorizando a los ganadores de lotería deja de testar la universalidad, pero además, y quizás más definitorio, la incondicionalidad. Si el experimento se basa en individuos ganadores de lotería estaríamos midiendo los efectos de la RBU teniendo en cuenta una condición previa: ser comprador de lotería. El hecho de que los individuos que participarían en este experimento fueran compradores de lotería los hace diferentes a quienes no los compra, ya que tienden a tener rasgos de personalidad y sociodemográficos diferenciados del resto de personas (Coups et al., 1998; Barnes et al., 2011; Statman, 2019; Chagas et al., 2021). Este sesgo de selección podría afectar directamente a los efectos observados del experimento.

La cuantía de la lotería también es un motivo determinante por el que un experimento natural no sería el adecuado. Si el premio es una suma elevada se anularían otros supuestos de la RBU, como son que se otorgue de forma estable y periódica en el tiempo y que sea una cuantía básica. Recibir una cuantía de una dimensión considerable de una sola vez permite tener mayor capacidad de ahorro o de inversión, algo que no se percibe de forma tan elevada ni inmediata con la RBU. Si, por otra parte, se escogen a participantes de lotería en los que los premios son similares a la RBU —otorgados periódicamente y en cuantías más bajas— el argumento del sesgo de selección sigue siendo relevante.

Otro punto positivo a nivel metodológico de realizar un experimento aleatorizado, como el que se está diseñando en Cataluña, y no un experimento natural es que en el primero la probabilidad de recibir el tratamiento (la RBU) que tiene cada individuo es la misma, mientras que en el seguimiento de ganadores de lotería no es necesariamente así, dado que el número de billetes comprados varía la probabilidad de ganarla (Peeters y Marx, 2006).

En definitiva, un experimento natural podría analizar efectos sobre individuos concretos (únicos y que juegan en la lotería) y, además, tendría un coste reducido, lo que lo hace económicamente muy interesante. Sin embargo, el Plan Piloto de Renta Básica Universal de Cataluña no quiere centrarse únicamente en los efectos a nivel individual, como ya se ha hecho en otros lugares, ni en individuos de perfiles concretos (jugadores de lotería).

Además, y como uno de los puntos diferenciales del plan piloto de Cataluña, el análisis de la universalidad es una gran oportunidad, pero también un notable reto. Según alguna investigación, la universalidad es uno de los aspectos de la propuesta de RBU que genera más controversia en la opinión pública (Rincón, 2021), pero que “todo el mundo la recibe por igual” es una verdad a medias. La propuesta de Arcarons, Raventós y Torrens (2017) es dar la misma cantidad de RBU a todo el mundo y que este dinero esté libre de impuestos, pero aumentando la progresividad del sistema fiscal para financiarla, de tal forma que el coste real de la medida recaería en la población con rentas más altas. Cuando esto se explica, el apoyo a la universalidad aumenta (Rincón, 2021). Un plano piloto con saturación para testar la universalidad también puede contribuir a hacer pedagogía en este sentido.

En conclusión, y como se ha puesto de manifiesto, existen limitaciones metodológicas y operativas importantes, pero, sin embargo, con el plan piloto se podrían obtener conclusiones de los efectos causales de la implementación de la RBU, simulando al máximo cómo sería una aplicación real. La no disponibilidad de alternativas de análisis para tal fin hace recomendable llevar a cabo el Plan Piloto de RBU de Cataluña, con el objetivo de que sirva de instrumento para avanzar en la implantación de una Renta Básica Universal para toda la población.

Fuente: https://sinpermiso.info/textos/el-plan-piloto-instrumento-para-avanzar-en-la-implantacion-de-una-renta-basica-universal