Resumen:

 

Se presenta un modelo para evaluar el coste de la aplicación de la Renta Básica Universal, partiendo de los deciles de renta disponible por unidad de consumo que aporta el Instituto Nacional de Estadística. Se introducen perfiles de 10 personas representativos de los diferentes deciles, para visualizar las transferencias de renta que supondría una renta básica universal.

 

 

  1. Introducción: ¿Quienes son pobres y  ricos en España?

 

La renta básica es una cantidad fija de dinero que la sociedad aporta a todas las personas sin condiciones. Tanto a pobres como a ricos. Alguien tiene que pagar esa renta, a través de  un aumento de impuestos. Los que la pagan, de forma neta, es decir, los que aportan más para la renta básica de lo que reciben de ella, son los ricos. Pero, ¿Quiénes son esos ricos? ¿Amancio Ortega, Patricia Botín y algunos más?

 

Para quitar connotaciones y dramatismo a la definición de “ricos”, y por tanto de “pobres”, es útil considerar criterios estadísticos. El Instituto Nacional de Estadística (INE), proporciona una gran variedad de datos para medir la riqueza. Tomaremos la renta disponible, por unidad de consumo (RDUC) [1]. Esto mide la renta total anual de las unidades familiares, una vez deducidos impuestos, dividido por las “unidades de consumo”, que se calculan considerando 1 por el primer adulto, 0.5 por el segundo adulto y los siguientes, y 0.3 por cada uno de los menores. Con esta medida, un joven con un salario neto de 1000 € al mes, en 14 pagas, que vive solo, tiene una RDUC de 14000 €, que expresaremos como 14,0 k€. (Un k€ es igual a 1000 €, de la misma manera que 1 kg son 1000 g). Una pareja de profesionales, ambos empleados, con salarios de 2500 € al mes (14 pagas), y con dos hijos menores, tienen una RDUC de 33300 €. A efectos de medida de riqueza, la pareja de profesionales, así como sus dos hijos, tendrían un nivel de riqueza dado por el RDUC. En adelante, para no hacer la discusión farragosa, hablaremos simplemente de “renta”, entendiendo que nos referimos a la Renta Disponible por Unidad de Consumo.

 

El INE proporciona la estadística de la renta (RDUC) de la población española [2]. La mediana, es decir, el nivel que separa a la población española en dos mitades iguales, es de 16000 €. El joven del ejemplo anterior, puede considerarse más pobre que la mayoría de la población española, mientras que los dos profesionales, y sus hijos menores, son más ricos que la mayoría de la población. Una medida más concreta, y más aceptada, para definir quién es “pobre”, sería tomar como referencia un porcentaje de la mediana. Podemos  tomar, como umbral de pobreza, el 50% de la mediana (en algunos casos, este umbral se toma como el 60% [3], aunque esto no cambia sustancialmente la argumentación). Esto llevaría a que, en España, alguien con una renta inferior a 8000 € pueda considerarse “pobre”, lo que no incluye a nuestro joven. No existe un criterio igualmente aceptado para un “umbral de riqueza”, pero cabría considerar, por simetría, que alguien que gane más del doble de la mediana, o sea, con una renta mayor que 32000 €, sería “rico”. Esto probablemente sorprenda a nuestra pareja de profesionales, pero sí, ellos y sus dos hijos son “ricos”.

 

Podemos ver más en detalle la distribución de riqueza de la población española. Para ello, se agrupa toda la población española (unos 47 millones de residentes), en diez grupos, ordenados por la renta. El primer grupo, llamado el primer decil, tiene una renta media de 4000 €. Este es un grupo heterogéneo. formado por 4,7 millones de personas, de todas las edades, pero en el que están sobrerepresentados los menores de 16 años. Este grupo está claramente por debajo del umbral de la pobreza. El segundo grupo, es decir, el segundo decil, tiene una renta media de 8100 €. También es un grupo heterogéneo, con sobrerepresentación de jóvenes, ya que los jóvenes tienen una tasa de pobreza del 27% de su población. De los 4,7 millones de este segundo grupo hay aproximadamente una mitad que están por debajo del umbral de la pobreza de 8000 €, y hay otros que estén ligeramente por encima, pero es claro que todos los del segundo decil tienen una vida muy difícil. De hecho, una definición alternativa de pobreza nos llevaría a considerar a los dos primeros deciles, es decir, el 20% de la población española más pobre, nada menos que 9,4 millones de personas, como “pobres”. A partir de aquí, tenemos los siguientes seis deciles, con rentas disponibles indicadas en la tabla siguiente. Corresponden a rentas medias entre 10600 y 23800 €, no muy diferentes de la mediana de 16000 k€. Esto es el 60% de población “normal”, 28,2 millones de personas, que no son ni “pobres”, ni “ricas”, aunque por supuesto puedan tener sus problemas particulares en función de sus circunstancias. Los dos últimos deciles corresponden al 20% más rico. El noveno decil tiene una renta media de 27900 €. Nuestra pareja de profesionales, con sus sueldos no muy altos, caen en esta categoría. El décimo decil, es decir, el 10% mas rico de la población española, o sea 4,7 millones de personas, tienen una renta media de 42300 €. No son niveles especialmente altos. Un profesional, viviendo solo, con un salario neto de 3000 € al mes, en 14 pagas, alcanza este nivel.  Evidentemente, este decil engloba a los más ricos de España, pero la media de todo el decil, que es la relevante para cuentas posteriores, es el valor citado de 42300 €.

 

 

 

 

Renta disponible por unidad de consumo en España, sin y con la aplicación de una Renta básica Universal

Decil 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Renta (€) 4000 8100 10600 12800 14900 17300 19900 23200 27900 42300
Renta con RBU (€) 10200 12500 13900 15100 16300 17700 19100 21000 23600 31600
Ingreso/gasto extra mensual por RBU +517 +367 +275 +192 +167 +33 -67 -183 -358 -892
Persona representativa Jonatan Juan Candela Fátima Benita Rubén Lucía Alberto Clara Jordi
Edad 5 57 25 43 83 35 15 73 50 63
Situación Estudiante Parado Empleada Extranjera Jubilada Autónomo Estudiante Jubilado Funcionaria Empresario
U. de consumo / personas  en la familia 2.4/5 1/1 1/1 2,1/4 1/1 1.8/3 2.1/4 1.5/2 1.8/3 1/1
Renta familiar sin/con RBU 9600/24480 8100/12500 10600/13900 26880/31710 14900/16300 31140/31860 41790/40110 34800/31500 50220/42480 42300/31600
Ingreso/gasto mensual por persona por RBU +248 +367 +275 +101 +167 +20 -35 -137 -215 -892

 

 

 

 

  1. Un modelo para la renta básica universal, por deciles de renta disponible por unidad de Consumo.

 

Es llamativa, en la primera fila de tabla anterior, la desigualdad que existe en la renta. El 10% más rico gana, en promedio, 10 veces más que el 10% más pobre. El 20% más rico (los deciles 9 y 10) ganan 5,8 veces más que el 20% más pobre. Ahora, planteemos que la sociedad española quisiera poner una renta básica universal, y que esta fiera igual al umbral de la pobreza definida previamente: Un 50% de la mediana de la RDUC, o sea 8000 €, por unidad de consumo. Existen estudios detallados de la financiación fiscal de estas cantidades. No obstante, a efectos de visualizar, y humanizar, la financiación de la renta básica universal, vamos a imaginar 10 personas, correspondientes a estos 10 deciles, que tuvieran que financiar entre ellos, y repartir, los costes de la Renta básica universal. Tendrían que conseguir 80000 €. Para ello, toman la renta total que tienen entre los 10, que es 181100 €, y consideran el porcentaje que tendrian que poner. Este porcentaje es (80.0/181,1), que resulta el 44,2%. Con ello, todas las personas, incluso el más pobre, tendrian que poner una parte de su renta inicial para conseguir los 80000 €. Hecho esto, reparten los 80000 euros entre todos. El resultado neto es el que aparece en la segunda fila de la tabla.

 

Es llamativo el efecto de la Renta básica universal. Hace desaparecer la pobreza, ya que, aunque aumenta la mediana a 17000 €, ya no hay población por debajo del 50% de ese nivel.  El 10% más rico sigue siendo mucho más rico que el 10% más pobre, pero ya el factor es 3 veces más, no 10 veces más. El 20% más rico es 2,4 veces más rico que el 20% más pobre. De esta forma, se reduce la desigualdad, pero sigue habiendo una diferencia importante entre los más ricos y los más pobres, con lo cual no desaparece el incentivo para ser más trabajador, o más emprendedor,  que el vecino. Cabe destacar que esta sencilla evaluación es consistente con cálculos más detallados. La renta básica universal requiere esfuerzos fiscales adicionales importantes. En nuestro caso, resultan de un 44,2% sobre los ingresos iniciales, mientras que otros estudios [3] mencionan un 49%. El valor concreto de este porcentaje depende, lógicamente, del nivel que quiera darse a la RBU. Aquí hemos tomado un 50% de la mediana de la renta, y en otros casos se considera un valor más alto. Es relevante mencionar que, aunque el grueso del esfuerzo para financiar la RBU corresponde a los dos deciles más altos, el 20% más rico, también los dos deciles siguientes, es decir, el septimo y octavo decil, hacen contribuciones netas, aunque pequeñas, a la RBU. Esta misma característica aparece en el estudio [3], en el que, a partir del percentil 70, hay una contribución neta a la RBU. Este es un aspecto importante, que no se debe obviar. Una RBU viable, y aceptable socialmente, no debiera plantearse como una cuestión confiscatoria hacia los muy ricos, sino como un objetivo global de solidaridad y eficiencia económica en el que el conjunto de la población se viera implicado, cada uno a su nivel.

 

En la tercera línea de la tabla se representa los ingresos o pagos  mensuales netos que suponen la implantación de la RBU, para los distintos deciles de renta. Cabe indicar que la tasa efectiva, para el decil más alto (los pagos por RBU divididos por los ingresos anuales) no aparece excesiva, ya que es de un 25%. Esto es porque se ha tomado como representativo del decil a una persona con renta media. Los muy, muy ricos, pagarían con este sistema tasas efectivas más altas, pero siempre inferiores al 44,2%.

 

 

 

  1. ¿Qué personas hay detrás de los deciles de renta?

 

Vamos a hacer un esfuerzo para poner perfiles, e incluso nombres, a estos perfiles de renta, de forma que podamos hablar de 10 personas representativas de la sociedad española, que pudiéramos asociar a los 10 deciles.

 

Primeramente, consideramos el sexo. Parece inmediato que de las 10 personas, consideremos 5 hombres y 5 mujeres. Además, los hombres tienen una renta media ligeramente superior a las mujeres (18300 € frente a 17900 €) [4]. Luego, tenemos la edad. La pirámide de población española es bastante plana, salvo un exceso de población  entre 40 y 60 años [7]. Por ello, podemos tomar como edades representativas 5, 15, 25, 35, 43, 50, 57, 63, 73 y 83 años, lo cual da una edad media  de  44,9 años, que coincide con la  actual.

 

Esta distribución permite acomodar los 8.99 millones de pensionistas en España, que son un 20 % de la población, y corresponderían a los de 73 y 83 años. La renta de los pensionistas puede estimarse  teniendo en cuenta el valor para  los mayores de 65 años, que es de 18430 €, superior a la mediana [5]. Los jubilados, pero supuesto, tienen diferente nivel de renta, dependiendo de su pensión. Para representarlos introducimos a Alberto, con 73 años, casado, con una buena pensión, que le permite a él y a su mujer tener  un nivel de renta correspondiente al octavo decil (23200 €), y a Benita, con 83 años, viuda, con una pensión de viudedad más ajustada, que le permite un nivel del quinto decil (14900 €).

 

Por otro lado, tenemos a los menores de 16 años, cuya renta media es de 16300 € , y el grupo entre 16 y 29, que tienen renta media de 17000 € [4].  Aquí cabe recordar que estas rentas (las RDUC descritas previamente), provienen de dividir los ingresos netos familiares por las unidades de consumo, por lo que los perceptores serán, en general, los padres o abuelos con los que estos jóvenes conviven. Ambos tienen rentas inferiores a la mediana. Es destacable que los niños tienen mayor riesgo de pobreza, ya que las familias pobres son más numerosas. Para describir este sector más joven, tomamos a Jonatan, de 5 años, que vive con su abuela, su madre, y dos hermanos, básicamente de la pensión de su abuela y algunos trabajos esporádicos de su madre. Jonatan representa el primer decil de renta, con 4000 €.. Por otro lado, tenemos a Lucía, de 15 años, estudiante de secundaria, que está en una familia razonablemente acomodada, en el decil 7 (19900 €), y a Candela, de 25 años, que intenta conseguir trabajos cortos y mal pagados en la hostelería, en el decir 3 (10600 €).

 

También cabe representar  a los extranjeros que viven en España, que suponen un 12.5% del total. Su población es  de 5,3 millones, y, aunque vienen de muchos paises, el principal es Marruecos. Así, tomamos a Fátima, de 43 años, que trabaja atendiendo a personas mayores y representa el decil 4 (12800 €). Este valor es consistente con las rentas medias para los extranjeros, que son 11300 € para los de fuera de la UE, y 13500 € para los de la UE [6]. Por otro lado, tenemos a los parados, 3,1 millones, a los que podemos añadir dos millones más, que aunque no figuren como parados, tengan condiciones laborales especialmente precarias. Estos estarían representados por Juan, de 57 años, en el segundo decil (8100 €).

 

Dentro de los trabajadores en activo, a partir de 30 años,   también hay una gran variedad, aunque en general  están por encima de la media. Para el conjunto de la población, la renta media en el rango de edad entre 30 y 44 años es de 18100 € (están en la media), mientras que el rango entre 45 y 66 es de 19500 € (están bien por encima) [4].  Además, los trabajadores en activo tienen rentas más altas que los parados o jubilados [5]. Tomamos a Jordi, de 63 años, divorciado, empresario con una pequeña empresa ( o bien profesional liberal), en el décimo decil, con renta de 42300 €. Por otro lado, tenemos a Clara, de 50 años, casada, que trabaja en el grupo A de la administración (doctora, profesora),  y obtienen una renta en el noveno decil de 27900 €. Finalmente, tenemos a Rubén, autónomo, de 35 años  que consigue una renta  el sexto decil, de 17300 €.

 

Con esto, el modelo de la población española, con sus niveles de renta, queda como sigue:

 

Jordi, 63 años, empresario, divorciado, uno de familia. Cobra 3500 € al mes, ya descontado el IRPF y la pensión que pasa a su ex-mujer. RDUC:  42,3 k€.

 

Clara, 50 años, funcionaria, casada, tres de familia. Ella cobra 1993 € al mes, en 14 pagas,  descontando el IRPF. Su marido gana 1594 € al mes, en 14 pagas. Tienen un hijo menor sin ingresos que convive con ellos. Como son 1,8 unidades de consumo, su RDUC es 27,9 k€.

 

Alberto, 73 años, pensionista, casado, dos de familia. Gana una pensión de 1657 € al mes (en 14 pagas), y su mujer, que tiene algunos años cotizados, tiene una pension propia de 828 €. Como son 1,5 unidades de consumo, su RDUC es  23,2 k€

 

Lucía, 15 años, estudiante, soltera, cuatro de familia. Su padre tiene un empleo de 1658 € al mes, y su madre uno de 1824 euros al mes. Como son cuatro de familia, y 2,1 unidades de consumo,  su RDUC es de 19,9 k€.

 

Rubén, 35 años, autónomo, casado, tres de familia, Gana mensualmente, en promedio, tras descontar los gastos de autónomo, 2595 €. Vive con su mujer, que no trabaja fuera, y con un hijo pequeño. RDUC: 17,3 k€.

 

Benita, 83 años, pensionista, viuda, uno de familia. Cobra una pensión de viudedad de 1064 euros, en 14 pagas. Su  RDUC es 14,9 k€.

 

Fátima, 43 años, empleada, casada, cuatro de familia. Vive con su marido y dos hijos menores. Cobra el salario mínimo, que se le queda en 914 € (14 pagas). Su marido hace trabajos temporales por los que obtiene 1173 € al mes.   RDUC: 12,8 k€.

 

Candela, 25 años, empleada, soltera, uno de familia, Trabaja a tiempo parcial, y consigue un promedio de 833 € al mes. RDUC: 10,6 k€.

 

Juan, 57 años, parado, divorciado, uno de familia, Entre algún mes de desempleo, y ayudas sociales, consigue 675 € al mes. RDUC: 8,1 k€.

 

Jonatan, 5 años, estudiante, soltero, cinco de familia: Su abuela, su madre, y tres hermanos menores. Entre la pensión de la abuela, y algunos trabajos de limpieza de la madre, consiguen 800 € al mes, para 2,4 unidades de consumo.  RDUC: 4,0 k€.

 

Este ejercicio puede llevarse a cabo, tomando otros perfiles representativos, con otras distribuciones familiares. No obstante, hay elementos que deben mantenerse. Por un lado, la renta disponible favorece a los trabajadores de más edad. Por otro lado, los pensionistas no son la parte más débil de la población española, y cobran más de la media. Los inmigrantes, en términos generales, tienen ingresos inferiores a la media, pero no son los que ocupan los escalones más desfavorecidos. Finalmente, el sector más desfavorecido de la sociedad, los pobres, contienen tanto a las personas que no han conseguido un trabajo, como, de forma muy importante, niños y jóvenes en familias amplias de pocos ingresos.

 

 

 

  1. ¿Quién cobra y quién paga en un sistema de renta básica Universal?

 

Ahora, cabe considerar las transferencias de renta neta que implica una renta básica universal. Usaremos las cantidades que se derivan de los valores de la renta disponible por unidad de consumo, que aplicadas a las distribuciones familiares de nuestro modelo, implican los valores de renta familiar expresadas en la tabla. Esto llevaría a unas transferencias  de renta mensual por persona, que se expresan en la ultima fila de la tabla.

 

 

Veamos primero los receptores de renta:

 

Jonatan tendría ingresos por RBU de  248 € al mes, que recibiría su madre. Juan recibiría ingresos por RBU de  367 € al mes. Candela recibiría un ingreso de  275 €. Fatima recibe 101 € para ella, además de cantidades análogas por cada uno de sus dos hijos y por su marido. Benita recibe un complemento de su pensión de 117 € al mes.

 

Las rentas medias se quedan prácticamente igual. Rubén recibiría unos exiguos 20 € extra por cada miembro de la familia,  con lo que se queda prácticamente igual. Lucía está en una unidad familiar, con rentas por encima de la media, y aportaría, cada miembro de la familia,  la pequeña cantidad 35 euros al mes (1 euro al día), para el sistema de RBU.

 

Consideremos el enfoque de las rentas más altas, que son las que harían aportaciones netas al sistema.

Alberto, y su mujer, pensionistas con pensiones relativamente altas, aportarían cada uno 137 € al mes. Con ello, compensan la pequeña subida de pensiones que reciben pensionistas con pensiones relativamente bajas como Benita. El efecto de la RBU es prácticamente neutro para el colectivo de pensionistas, aunque supone una pequeña transferencia entre las pensiones más altas y las pensiones más bajas.

 

Clara, así como los miembros de su familia, aportan cada uno 215 € al mes, para financiar la RBU.  Clara podría visualizar que su aportación mensual es la que permite que niños de familias con pocos recursos, como Jonatan, reciban el complementpo de la RBU que les permita una vida más digna.

 

Jordi, como representante de las rentas más altas, hace una aportación mensual importante a la RBU, de  892 € al mesbrutos, aunque no llega al 25% de sus ingresos . Esta cantidad permite que parados de larga duración como Juan, jóvenes con empleos precarios como Candela, e inmigrantes como Fátima complementen sus ingresos y tengan mejores oportunidades, para ellos y sus familias.

 

 

 

 

  1. Comentarios finales:

 

La renta básica es una gran idea, que no debería verse solamente como una reivindicación más o menos idealista de la izquierda. Personas como Jordi y Clara, que podrían ser representativos en nivel de renta, tanto de quien escribe estas líneas como de quienes las leen, pueden ver los aspectos positivos para la sociedad, y para ellos mismos, de una RBU.

 

La RBU supone un trasvase de renta intergeneracional, entre los adultos y los jóvenes. Ese trasvase ocurriría tanto por las transferencias a Jonatan, como representante de las familias pobres con muchos hijos menores, como las transferencias a Candela, como representante de los jóvenes con empleos precarios. Cabe mencionar que un caso como Lucía, que a los 15 años, viviendo con sus padres, tiene una buena calidad de vida, incluso a los efectos estadísticos medidos por el RDUC, pasaría a los 25 años, una vez que se emancipe de sus padres, a una situación mucho más precaria, como la de Candela.

 

Cabe mencionar el efecto de la RBU con respecto a los inmigrantes. Ciertas opciones políticas critican cualquier política social con el argumento de que “quita” dinero a los españoles y se lo “da” a los inmigrantes. Un análisis desapasionado de los datos estadísticos indica que el colectivo de inmigrantes no es, en absoluto, el principal receptor en un esquema de RBU. Los inmigrantes, con toda su variedad, reciben rentas no lejanas a la mediana de la distribución, y forman parte de la normalidad de la distribución de rentas españolas. Efectivamente, Fátima sería  receptora de RBU, aunque esto supondría una inversión que a la larga favorecería a  la sociedad española, ya que aportan una juventud, una capacidad de emprendimiento, y una dedicación a actividades de atención social muy necesarias en nuestra sociedad de edad creciente.

 

 

No hay que esconder el coste fiscal que estas medidas suponen. No sólo los muy ricos, sino que un 30% de la población, deberían hacer aportaciones significativas para que la RBU funcione. No obstante, cabe destacar que la RBU no modifica la ordenación de renta. Jordi seguirá estando en el 10% más rico, aunque aporte el 25% de sus ingresos. Los clubs privados, restaurantes, y coches de alta gama a los que   Jordi quiera acceder, probablemente deban moderar sus precios en España, si quieren seguir accediendo a la misma clientela potencial.

Clara seguirá en el 20% más rico, de la misma forma que sus compañeros de trabajo o amistades. Los costes típicos que Clara tiene, como el alquiler de apartamentos nacionales  de verano, posiblemente moderen sus precios, para estar acordes con el mercado nacional.  Esto no sería el caso de los viajes al extranjero, en los que compite con personas de otros países en los que no se haya implantado la RBU.

 

Una subida de las rentas bajas puede tener ventajas indirectas para la empresa de Jordi. Algunos  clientes potenciales, como Juan o Benita, podrían tener mayor nivel adquisitivo. Sus trabajadores temporales, como Candela, tendrían niveles de estrés inferiores. Las ventajas también las vería Clara. Como médica y/o como profesora, una mejora modesta en el nivel de renta de Jonatan, se reflejaría en una mejora de su salud y de su rendimiento escolar. Una mejora en la situación  de Fátima, como posible cuidadora de su madre, supondría ventajas importantes. Alberto, con su merecida pensión, puede ver las ventajas de una RBU que supone una aportación moderada por su parte, pero que mejora la difícil situación de jóvenes como Candela. A largo plazo, el mantenimiento de las pensiones requiere un equilibrio intergeneracional, que no se da actualmente, y a la que la RBU contribuiría de manera muy eficiente.

 

Jordi, Clara y Alberto son ejemplos de los más privilegiados de la sociedad española, mientras que Candela, Juan y Jonatan son ejemplos de los más desfavorecidos. Una RBU no pretende cambiar esto. La RBU simplemente hará que Jordi, Clara y Alberto, en lugar de ganar cuatro veces más de lo que ganan Candela, Juan y Jonatan, ganen “solamente” el doble.

 

  1. Referencias

 

[1] Escalas de equivalencia. Glosario de Conceptos. Instituto Nacional de estadística. https://www.ine.es/DEFIne/es/concepto.htm?c=5228&op=30458

[2] Renta anual media por unidad de consumo. Encuesta de condiciones de vida 2020. Instituto Nacional de Estadística.  https://www.ine.es/jaxiT3/Tabla.htm?t=9947

[3] “Renta básica: Una Herramienta de Futuro”. Julen Bollain. Editorial Milenio. Lleida 2021.

[4] Renta por unidad de consumo por edad y sexo. Instituto Nacional de Estadística.

https://www.ine.es/jaxiT3/Tabla.htm?t=9942

[5] Renta por unidad de consumo por relacion con la actividad. Instituto Nacional de Estadística.

https://www.ine.es/jaxiT3/Tabla.htm?t=9944

[6] Renta por unidad de consumo por relacion con la actividad. Instituto Nacional de Estadística.

https://www.ine.es/jaxiT3/Tabla.htm?t=9945

[7] Pirámide de población empadronada en España. Instituto Nacional de estadística. https://www.ine.es/covid/piramides.htm