Una democracia de vagos y maleantes

Una democracia de vagos y maleantes

Firma: No hay democracia donde el reloj obedece al patrón. Antonio Garamendi protesta porque le arrebatan el privilegio de robar nuestras horas. Su cruzada contra el registro horario no es otra cosa que la defensa de un viejo fuero patronal: que el tiempo de los trabajadores...